Consultoras

Cómo usar IA en una consultora de selección sin perder el trato humano

Por Joaquín Titievsky, CEO de Talentum

Publicado Actualizado

Conviene automatizar lo mecánico: la lectura de perfiles contra criterios, los envíos y recordatorios, el pre-screening con guion fijo, las notas de entrevista y la carga en el ATS. Conviene dejar en manos del recruiter todo lo que es juicio y relación: la entrevista, la decisión, la charla con el cliente y la noticia al candidato. Según LinkedIn, quienes ya usan IA en reclutamiento ahorran en promedio un 20% de su semana. El riesgo no es la IA en sí sino usarla sin criterio explícito, sin cuidar los datos del candidato o por fuera de las reglas de LinkedIn.

  • Se automatiza lo mecánico; el juicio y la relación siguen siendo del recruiter
  • Todo criterio que use la IA tiene que estar escrito y ser revisable
  • Sesgo, privacidad y reglas de LinkedIn son riesgos reales, no teóricos

¿Qué tareas de una consultora conviene automatizar?

Las que consumen horas y no requieren criterio de recruiter. Una forma simple de detectarlas: si dos recruiters distintos harían exactamente lo mismo, es mecánica. En una consultora típica, esas tareas se reparten a lo largo de todo el proceso:

  • Leer perfiles contra los criterios de la búsqueda y dejar escrita la evidencia de cada uno.
  • Mandar la invitación, el mensaje, el mail y los recordatorios con el texto que escribió el recruiter.
  • Hacer las mismas preguntas de pre-screening a todos y ordenar las respuestas contra la respuesta esperada.
  • Tomar notas de la entrevista y ordenarlas contra los criterios.
  • Pasar el candidato calificado a la vacante del ATS sin volver a tipear sus datos.

¿Qué no conviene automatizar?

Todo lo que el cliente y el candidato pagan, aunque no lo digan: el juicio y la relación.

La entrevista es lo primero. Una herramienta puede tomar notas, pero la repregunta, la lectura de lo que el candidato no dice y la conversación sobre por qué quiere cambiar son el trabajo del recruiter. Lo mismo con la decisión: la IA puede ordenar, pero quién va a la terna lo decide una persona que puede explicar por qué.

Tampoco se automatiza la relación con el cliente, la calibración del perfil al inicio, la negociación de la oferta ni la noticia al finalista que no quedó. Ese último punto es el que más se descuida y el que más marca la reputación de una consultora. Un candidato que pasó tres entrevistas merece una llamada, no un mail automático.

Y la respuesta a quien contestó el primer mensaje debería ser siempre humana. La automatización termina donde empieza la conversación.

¿Cómo cambia el rol del recruiter?

Pasa de operar a decidir. El informe Future of Recruiting 2025 de LinkedIn da tres datos en esa dirección: el 37% de los profesionales de talento dice estar experimentando con IA generativa o integrándola, quienes ya la usan ahorran en promedio un 20% de su semana laboral, y entre 2023 y 2024 los empleadores fueron 54 veces más propensos a pedir «desarrollo de relaciones» como habilidad de un recruiter.

Los casos publicados de Talentum muestran lo mismo en consultoras concretas. En TalentCross, Marcelli Crepaldi cuenta que lanza la campaña y se dedica a las llamadas con clientes y candidatos. En BH Complete Solutions, las horas que se iban en filtrar ahora van a preparar mejores entrevistas.

Lo que se vuelve más valioso es lo que la herramienta no hace: calibrar bien el perfil con el cliente, escribir criterios claros, sostener una buena conversación con un candidato pasivo y defender una terna.

¿Cómo se evita que la IA meta sesgo en la selección?

El caso más citado es el de Amazon. Reuters informó en 2018 que la empresa abandonó una herramienta experimental de selección que penalizaba los currículums con la palabra «women's» y bajaba el puntaje de egresadas de dos universidades de mujeres. El modelo había aprendido de currículums históricos, mayormente de hombres.

La lección práctica es que un modelo que decide por su cuenta qué es un buen candidato reproduce el pasado. La defensa es que el criterio sea explícito y lo escriba una persona: qué requisitos pide la búsqueda, cuál es la respuesta esperada a cada pregunta. Así se puede revisar por qué un candidato quedó arriba o abajo.

Tres reglas simples: ningún criterio que no se pueda justificar por el puesto, evidencia visible detrás de cada calificación y una persona que revise los casos grises antes de descartar a nadie.

¿Qué dice la ley sobre IA y datos de candidatos?

Depende del país y del cliente, y conviene revisarlo con un abogado. Hay tres referencias que una consultora de la región debería tener presentes.

  • Argentina: la Ley 25.326 establece como regla que el tratamiento de datos personales requiere consentimiento libre, expreso e informado, con excepciones que la propia ley enumera.
  • Brasil: el artículo 20 de la LGPD da al titular el derecho a pedir la revisión de decisiones tomadas únicamente con base en tratamiento automatizado, incluidas las que definen su perfil profesional.
  • Unión Europea: el AI Act clasifica como de alto riesgo los sistemas de IA usados para reclutar o seleccionar personas, filtrar postulaciones o evaluar candidatos. Importa si tu consultora trabaja para clientes europeos o con candidatos en Europa.

¿Qué reglas de LinkedIn hay que tener en cuenta?

Las condiciones de uso de LinkedIn prohíben usar bots u otros métodos automatizados no autorizados para acceder al servicio, agregar contactos o enviar mensajes, y también prohíben el scraping. Cualquier herramienta que automatice acciones desde tu cuenta opera dentro de ese marco, y nadie puede garantizar cómo lo va a aplicar LinkedIn en cada caso.

Además hay límites operativos documentados: LinkedIn restringe las invitaciones de todos los miembros cuando se alcanza su límite, y la cuenta gratis tiene un límite de uso comercial mensual para las búsquedas.

Lo prudente es cuidar el ritmo: esperas entre pasos, límites diarios y semanales, pausa automática cuando se alcanza uno y mensajes que la gente quiera recibir. Una cuenta restringida en medio de una búsqueda cuesta más que una campaña más lenta. Antes de elegir una herramienta, preguntá qué hace para cuidar tu cuenta y desconfiá de quien te prometa que no hay riesgo.

¿Cómo se mantiene el trato humano con IA en el proceso?

Con cuatro prácticas. La primera: todo sale desde la cuenta y con el texto del recruiter, así el candidato sabe con quién habla y a quién responderle.

La segunda: transparencia en los momentos que importan. Si la entrevista se graba, se avisa al principio y se deja que el candidato decida. Si el pre-screening es automático, el candidato debería poder llegar a una persona.

La tercera: la IA ordena, la persona decide. Ningún candidato se descarta por un puntaje sin que alguien haya podido ver el motivo.

La cuarta: el tiempo que se libera va a los candidatos. Si la automatización solo sirve para abrir más búsquedas con el mismo equipo y la misma atención por candidato, el trato humano se pierde igual, aunque la herramienta sea buena.

¿Por dónde empieza una consultora?

Por el cuello de botella, no por la herramienta. Medí una semana en qué se van las horas del equipo y automatizá eso primero: en unas consultoras es la lectura de perfiles, en otras el contacto, en otras el filtrado de postulantes.

Talentum es una de las opciones del mercado y cubre sourcing, contacto, pre-screening por LinkedIn y WhatsApp, notas de entrevista e integración con los ATS más usados, como Hiring Room, Lever, Greenhouse o Workday. Funciona con una cuenta gratis de LinkedIn, y el mensaje lo escribe el recruiter una vez.

El caso publicado de TalentCross es un buen punto de referencia: su compromiso comercial es presentar candidatos en cinco días, y en las búsquedas que corren por Talentum los presentan en menos de uno. El cierre, como en cualquier búsqueda, sigue dependiendo del cliente.

Preguntas frecuentes

¿La IA va a reemplazar a los recruiters de consultora?

Reemplaza tareas, no el rol. Lo que se automatiza es lo mecánico; lo que queda, y se vuelve más valioso, es calibrar el perfil, conversar con candidatos pasivos y defender la terna. LinkedIn reporta que los empleadores piden cada vez más desarrollo de relaciones como habilidad de un recruiter.

¿Es legal usar IA para filtrar candidatos en LATAM?

En general sí, con cuidados. En Argentina, la Ley 25.326 pide consentimiento como regla general, con excepciones; en Brasil, la LGPD da derecho a pedir la revisión de decisiones automatizadas. Conviene revisarlo con un abogado según el país y el cliente.

¿Automatizar mensajes en LinkedIn puede hacer que me restrinjan la cuenta?

Es un riesgo real. Las condiciones de uso de LinkedIn prohíben los métodos automatizados no autorizados para enviar mensajes o agregar contactos, y LinkedIn restringe las invitaciones cuando se supera su límite. Cuidar el ritmo reduce el riesgo, pero nadie lo puede eliminar.

¿Cómo le explico al cliente que uso IA?

Con lo que cambia para él: más candidatos revisados, terna antes y la evidencia de cada criterio a la vista. Y con lo que no cambia: la entrevista, la recomendación y la responsabilidad sobre la terna siguen siendo de la consultora.

Fuentes

  1. LinkedIn Talent Blog — Future of Recruiting 2025 (febrero de 2025)· Consultado
  2. Reuters — Amazon scraps secret AI recruiting tool that showed bias against women (octubre de 2018)· Consultado
  3. AI Incident Database — Incidente 37: herramienta de selección de Amazon· Consultado
  4. Argentina — Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales· Consultado
  5. Brasil — LGPD, artículo 20 (revisión de decisiones automatizadas)· Consultado
  6. EU AI Act — Anexo III, punto 4 (empleo y gestión de trabajadores)· Consultado
  7. LinkedIn — Condiciones de uso (User Agreement), sección 8.2· Consultado
  8. LinkedIn Help — Límite de invitaciones alcanzado· Consultado
  9. LinkedIn Help — Límite de uso comercial· Consultado

¿Lo vemos con una búsqueda tuya?

En 30 minutos te mostramos Talentum con una vacante que tengas abierta hoy.

Agendá una demo

Seguí leyendo